Desde el principio de lo que conocemos como era industrial, el desarrollo económico se ha sustentado básicamente en la explotación de recursos naturales, personas y gestión. Hoy en día, factores como el agotamiento de las energías fósiles, el impacto de la acción humana en el medio ambiente o la acentuación de las desigualdades sociales obligan a tomar un cambio de rumbo para garantizar el éxito de toda actividad empresarial.
La demanda, por parte del usuario, de sensibilidad ante este conjunto de fenómenos invita a las empresas a adaptarse a ellos, ocupando el lugar que estrictamente le corresponde en la sociedad, liderando, siempre conjuntamente, el progreso económico y social. Es lo que conocemos como gestión de empresa siguiendo las pautas de la RSE (Responsabilidad Social Empresarial).
El impacto económico de este tipo de medidas ha sido tan alto que tanto multinacionales como PYMES no han podido quedar al margen de esta evolución, siendo estas últimas las llamadas a jugar un papel protagonista por su situación de proximidad, porque logran un mayor impacto en las comunidades en las que se encuentran y porque su labor en la creación de empleo y en el crecimiento económico en general es fundamental. De hecho, muchas de estas PYMES ya llevan a cabo, casi sin conocimiento de ello y de una manera intuitiva, políticas de RSE como las usadas para mejorar la calidad de vida de los trabajadores o las llevadas a cabo para apoyar iniciativas socio-culturales de la comunidad, etc.
Las empresas socio de Cruz Roja ya responden a la sensibilidad RSE, la aplican y la incluyen en la estrategia general de la compañía.
www.cruzroja.es • © Cruz Roja Española, 2008. Todos los derechos reservados, pulse aquí para consultar los Aspectos legales ![]()